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Conociendo el lenguaje corporal del perro

Nadie conoce mejor a tu perro que tú. Aprendemos con el tiempo a comunicarnos y ellos desarrollan maneras para hacernos saber lo que necesitan. Debemos tener presente que la genética siempre influye en ellos y que desde años atrás, ellos utilizan en primer lugar el lenguaje corporal para comunicarse y en segundo la vocalización, por lo que no está de más aprender un poco más acerca de esto. 

Comprender el lenguaje corporal de nuestro perro puede ayudar a protegerse de situaciones peligrosas, así como ayudarnos en la formación e identificación de conductas indeseables y problemas de comportamiento.

Los siguientes son algunos de los estados más comunes que puede transmitir un perro a través de su lenguaje corporal:

Confianza

Cuando un perro está en confianza y se siente tranquilo y seguro, tomará una posición erguida, la cabeza en alto, orejas paradas y alertas, y sus ojos lucirán brillantes. A veces pueden tener el hocico entreabierto pero relajado. Su cola colgará “flojamente” o estará colgando relajada o en algunas razas curva pero también relajada. Su comportamiento será amigable, sin sentir amenaza ni ser una y lo verás como comúnmente se dice “en paz”.

Felicidad

Un perro feliz mostrará los mismos signos que un perro confiado. Además, que por lo general moverá la cola y, a veces mantendrá la boca más abierta e inclusive podría jadear levemente. Luce más amigable, confiado y juguetón que cuando se siente en confianza. No presenta ningún signo de ansiedad.

Juguetón

Un perro juguetón es feliz y se le nota emocionado. Sus orejas están erguidas, los ojos brillantes y moverá la cola efusivamente. Puede saltar, correr y parecer agitado pero alegre. A menudo, un perro juguetón  están para arriba, los ojos son brillantes, y rápidamente se mueve la cola. Existe una posición* que es común cuando están en este estado, que aparenta como si  se estuviera estirando, es decir haciendo un estiramiento de los miembros anteriores hacia adelante y manteniendo la cadera en alto, “como si se estuviera estirando” y por supuesto moviendo la cola, esta posición sin duda, es una invitación a jugar!!

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Sumiso

Un perro sumiso mantiene la cabeza gacha, las orejas pegadas a la cabeza y caídas y siempre evita la mirada. Su cola estará colgando y tensa, no entre las patas. Se pone de panza exponiendo el vientre. Puede lamer a la persona o perro a la que está mostrando esta sumisión, esto con la intención de mostrarse más pasivo. Normalmente distraen la atención oliendo el suelo, o los muebles o cosas, esto para demostrar que no quiere causar ningún problema. Siempre se mostrará manso y tranquilo.

Ansioso

A veces un perro ansioso puede confundirse con uno en estado de sumisión, la diferencia es que tiene las orejas hacia atrás y el cuello estirado. Puede vocalizar con pequeños lloriqueos ansiosos, gemidos bostezos y se lame los labios. Su cola estará en posición baja y pudiera estar entre las piernas. La mirada estará en alerta o los ojos muy abiertos. Un perro ansioso reacciona de manera exagerada a los estímulos y puede ser temeroso y agresivo por miedo. En estos casos lo ideal es que al darnos cuenta de la presencia de este estado en nuestro perro, debemos desviar su atención hacia cosas agradables o que le puedan gustar, sin embargo debemos tener cuidado,  porque por miedo o ansiedad pueden reaccionar, soltar la mordida o atacar. Es fundamental observar y decifrar qué es lo que provoca esta ansiedad en nuestro perro y eliminar la causa.  

Temeroso

El perro temeroso combina la actitud sumisa y ansiosa, con más señales extremas. Esta tenso, pero se mantendrá echado o semi-echado. Sus orejas dirigidas hacia atrás y sus ojos se hacen chiquitos y evitan el contacto visual. Su cola está entre las patas y normalmente temblará. Un perro temeroso normalmente se queja o gruñe y podría incluso “pelar” los dientes tratando de defenderse de lo que piensa pudiera ser un peligro para él. También puede orinar o defecar. IMPORTANTE: Un perro temeroso puede convertirse rápidamente en agresivo si detecta una amenaza y se siente acorralado. Si ves este comportamiento en tu perro, No trates de tranquilizarlo, mantén la calma y trata de desviar su atención y hacerlo sentir seguro, hablándole de forma dulce SIN tocarlo. En NINGÚN caso debe castigársele a un perro miedoso, esto puede desarrollar que pase de este estado a un estado de agresión, debemos de investigar la fuente del miedo y acercarnos con un profesional para que nos ayude a tratarlo.

Dominante

Un perro dominante siempre querrá sobresalir sobre otros perros e incluso sobre las personas. El perro estará normalmente en 4 patas, completamente erguido, seguro de sí mismo, incluso inclinado un poco hacia adelante. Sus ojos estarán bien abiertos, haciendo contacto visual directo con otro perro o persona. Sus orejas erguidas y alerta, y el pelo en la espalda puede estar erizado. Ladra o gruñe. Su comportamiento parece menos amable y posiblemente amenazador. Si este comportamiento se dirige a otros perros no es preocupante siempre y cuando no exista otro perro mostrando el mismo comportamiento y lenguaje corporal, ya que podría presentarse una lucha por el liderazgo. El problema viene cuando este comportamiento va dirigido hacia las personas ya que puede convertirse en un peligro, debemos tener cuidado de NO retarlo pero si mantenernos firmes. No hagas contacto visual y lo mejor es recurrir a un especialista que puede ayudarte a dirigir este comportamiento hacia algo positivo y así evitar que se vuelva un problema. 

Agresivos

Un perro agresivo va mucho más allá de uno dominante. El perro se mostrará erguido y muy firme, tenso, inclinado hacia adelante, sus orejas erguidas pero dirigidas hacia atrás, la cabeza y el cuello completamente rectos, la cola erguida y en alto, inclusive podría estarla moviendo, “pelará los dientes”, mostrará tensión en la mandíbula, y gruñe y ladra de manera amenazadora, muestra una conducta a punto del ataque. Busca el contacto visual y los pelos de la espalda estarán erizados para dar una apariencia “más grande”. Ante este comportamiento debemos evitar al perro, dar la media vuelta y salir con cuidado, NUNCA gritar. Evita el contacto visual, NO sonrías, y ve a un lugar seguro. Buscar la ayuda de un entrenador profesional de perros de aprender la manera adecuada de corregir este comportamiento. Los perros con comportamientos agresivos nunca deben reproducirse ya que este comportamiento se hereda.

Como dijimos al principio, nadie conoce mejor a tu perro que tú, es cuestión de observación y convivencia, ante cualquier comportamiento extraño, acércate a tu veterinario o busca la ayuda de un profesional, por tu seguridad, la de tu perro, la de las demás personas y otros perros.

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photo: Abbyk9

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